Ayer la vida me encontró practicando nuevamente deportes en una institución salesiana obra de Don Bosco. Veinte años pasaron ya desde que jugué por última vez al fútbol, voleibol y basketball en los patios de mi escuela. Ahora el deporte es otro, pero como en aquellos días me siento nuevamente en casa. Regresé con familia, ahora es mi hijo Francisco el que tiene siete años, la edad que tenía su abuelo cuando jugaba en el colegio Don Bosco de General Acha. Son tres generaciones acogidas por Don Bosco y estamos muy agradecidos por eso.
Sabemos que el Taekwondo no es una actividad tradicional, pero estamos seguros que juntos en familia podemos demostrar que este deporte, practicado con respeto y alegría es un arma poderosa contra los enemigos del alma, como lo hubiera deseado Don Bosco para sus queridos jóvenes. Para lograrlo vamos a trabajar tan duro como si no se debiese morir nunca y vivir como si se debiese morir cada día.
Wednesday, April 04, 2007
Nuevo Doyang
Nuestra escuela de Tawkwondo cuenta con nuevo doyang gracias a la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en San Justo.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment